Sí amigos, la avaricia no rompe el saco, sino huesos. Eso lo aprendí un día en que muy cómodamente estaba recostada en mi cama tomándome un buen vaso de batido. Cuando ya había bebido más o menos la mitad del contenido, mi mamá se asomó a la puerta de mi cuarto con su vaso casi terminado y me dice “el que termine primero se toma lo que queda en la batidora”.
Esa frase dicha con toda la picardía que puede existir en el mundo me hizo ponerme de pie sobre la cama y mandarme a correr. Solo, se me escapó un pequeñísimo detalle, la sobrecama estaba plegada y ahí fue a parar uno de mis pies. A esta altura ya deben saber a donde fue a parar el resto de mi cuerpo. Sí, ahí mismo, al piso, me fui de cabeza, por gandía y acaparadora.
Ah pero la cumbre de mi avaricia quedó demostrada cuando aun estando toda revolcada en el piso, con un pie enredado en la sobrecama sobre la cama (sí, se vale la redundancia), una mano colgada de la puerta del escaparate, la barbilla apoyada en el suelo… y el vaso de batido? Sé que se lo están preguntando, no se preocupen, ese se quedó intacto.
Yo pude haberme hecho trizas, pero mi vaso de batido no se me podía derramar!!! Eso nunca!!!! No sé cómo me las arreglé, un pie sobre la cama, la barbilla en el suelo, una mano en la puerta del escaparate y la otra con mi vaso de batido… cha cha cha chán.. Sobre una mesita que había cerca. Digamos que me parecía a la estatua de la libertad así con mi brazo levantado, bueno la estatua de la libertad después de un terremoto, ahora sí.
Cuando logré incorporarme tuve que soportar las burlas de mi mamá, quien me había separado otro poco de batido y me había dicho eso solo para mortificarme. Nada amigos, como les dije, aprendí que la avaricia no rompe el saco, sino los huesos, por lo menos casi rompe los míos.
Por ahí nos pillamos






Prima, que bueno está esto. He intentado imaginarte en esa pose y me parto de la risa. Besos
Con eso de los batidos tengo muchas anécdotas jajaja, poco a poco las voy a ir publicando. Besos
Ruper yo si me la imagino que bastante veces la vi entrenando gimnasia para los criollos y se ponia en posiciones mas extrañas que esas, parecia que los huesos se le querian salir. Muy bueno el cuento hasta yo me rei leyendolo igual que hizo tu mamá.
Siempre supuse que la gula era el pecado capital manifestante en estos cosas…♫como han pasado los años, las vueltas que dio la vida♪; y ahora la avaricia se adueña de esete pedazo, creo que por un batido se forma tal espaviento si esq ue en verdad es de los buenos…
…y seguimos leyendo…