Amigos, estoy tan decepcionada de nuestro deporte nacional, que creo que está será la última vez que comentaré o escribiré algo sobre él. No me parece que mi masoquismo beisbolístico dé para más.
En verdad, no tengo muchas ganas de escribir o de hablar del tema, pero siento la necesidad de desahogar este sentimiento de desencanto que cada día crece más, cuando pienso en la pelota cubana.
Ayer me senté a ver el partido Cuba vs Puerto Rico, con muy poca expectativa, quizás lo hice porque una compañera de trabajo me dijo: «No te lo pierdas, hay que darle un voto de confianza a Roger». Bueno fue un martirio ver como nuestro pitcheo no sabía dar Strikes y cómo le robaban la tercera al receptor así al descaro, para no hablar de los batazos que picaban y se extendían, sin contar los que nuestros jardineros fildeaban con los dientes. Sinceramente, ese juego logró matar todo indicio de esperanza o fe que tuviera yo en el béisbol de nuestro país.
Daba grima escuchar a los narradores, los pobres, los considero, no debe ser fácil comentar un juego en el que tu equipo está perdiendo, mucho menos en una serie donde las perspectivas de ganar son bajas. En cualquier momento Rodolfo se pone a narrar fútbol. Yo me hubiera parado y hubiera dejado la cabina vacía.
Y el voto de confianza para Roger? Vamos, no hay que ir a la escuela para saber que los directores influyen mucho en los juegos, pero no ellos no tienen culpa, de que el pitcheo del equipo que dirigen sea un desastre (Freddy Asiel se debe estar alegrando), como tampoco tienen culpa de que los que batean no sean oportunos. En fin, que un equipo estrella lo dirijo hasta yo.
«Lo que un día fue, no será». Gracias José José por esa frase. Así anda Cuba en eso del béisbol. Es una lástima ver como cada día retrocedemos, como nos quedamos atrás. El efecto «burbuja» en el que vivimos está teniendo sus consecuencias y muy difícilmente podrá revertirse. A no ser que se tomen medidas drásticas, se empiecen a abrir los ojos, las puertas a nuevas ideas y propuestas; no seremos lo que un día fuimos.
Me queda el recuerdo del primer Clásico Mundial, prefiero recordar a la pelota cubana así, con esas imágenes. Siento que ese deporte que movió multitudes, está en coma, a punto de morir. Yo, desisto, no quiero verlo agonizar. Por tanto dejaré en mi memoria esos momentos que disfruté al máximo durante el primer Clásico y el resto, pasarán a mi papelera de reciclaje. Aunque me duela mucho ver cómo está nuestro deporte, todavía no puedo eliminarlo permanentemente.
Por ahí nos pillamos.






Da lastima ver un juego de pelota así. Por lo menos yo hace rato que deje de seguir el beisbol. Prefiero seguir la NFL, si algún dia se dignan a ponerla por la TV. Besos
Si con la NFL, te refieres a la liga nacional de futbol, por favor!!! yo no se que es peor, espero que no te hayas referido a eso, en caso de que sea así, que hablaras de otra cosa, perdona mi ignorancia 😉
Si me referia a eso mismo, y ahora mismo prefiero seguir la NFL que la pelota cubana
jajaja, cada quien con sus gustos, yo ni la liga española sigo, así que qué vamos a dejar para la liga nacional? 0_0 jajaa
Hola Nube, muy bueno tú artículo, ese sabor amargo de la decepción del resultado del beisbol cuabano ya lo hemos venido experimentando en otras oportunidades hace un tiempo, no se si te diste cuenta que en otra serie del Caribe cuando la representación de cuba ganaba se decía, ¨el equipo de cuba bla, bla…, porque es la representación de toda cuba¨, ayer los narradores se referían con nombre del equipo en particular…todo queda claro…,considero que talentos hay, no podemos aferrarnos solo a los mismos estilos de siempre, hay que isertase en los cambios o acabamos de perecer en nuestro llamado deporte nacional…ya se está agoniando, en mi caso personal muy tristemente porque siempre he amado al deporte y ese en particular siempre fue uno de mis favoritos.
Lo mismo sucedió cuando VC fue a la Serie del Caribe, perdió Vc, los azucareros son los que están mal. Bah ya no cojo lucha, que digan lo que quieran los comentaristas, eso no va a cambiar el hecho de que LA PELOTA CUBABA está muy mal, no solo un equipo determinado.
No obstante a todo… siento que no me puedo conformar…cómo renunciar a esa maravillosa sensación que nos dejaba aquellos juegos de otros tiempos, se garanaran o no, los aplusos, las exclamaciones propias y la que oíamos de nuestros vecinos, porque al fin al cabo aunque se diga que perder es perder, hay formas diferentes de sufrir una derrota, el juego que se lucha, el que se defiende, que se ve en el terreno que cada miembro del equipo lo entrega todo, no es tan descepcionante como los resultados actuales
Entiendo, por esa misma razón desistí de seguir la pelota, porque no es lo mismo perder luchando y dejando la piel en el terreno, a que vengan todos los equipos de una serie y te metan 4 «papazos» y no los veas pasar. No soy detractora de nuestro béisbol, simplemente, dejó de importarme.