Nacido para viajar

moco

Sep, a final no me gustó el título que tenía este artículo y se lo cambié. La foto que viene adjunta con esto que les cuento, da una idea de qué trata la historia que hoy escribo. Ya sé que es algo poco higiénico el tema, pero es que lo que sucedió con ese tipo de «sustantivo», cuando estudiaba en la Universidad, merece ser compartida. Si quieren, ni lean, mas si son desprendidos y desean reír un poco, pongan los escrúpulos a un lado y continúen leyendo. Sin dudas, llegarán a la conclusión de que he vivido y he sido testigo de cosas inigualables.

Resulta que en el 4to año de mi carrera, me tocó recibir las clases en el horario de la tarde, el calor y la poca ventilación, nos obligaban a buscar los lugares más frescos del aula. Unos cuantos, entre los que me cuento, nos sentábamos al final del aula, cerca de la puerta, más fresco, menos concentración y mayor distracción.

Como si no fuera suficiente distracción, el hecho de que las personas que caminaban por el pasillo, nos hacían cambiar la vista hacia ellas y desvincularnos por completo de las clases, siempre aparecía un motivo más para hacer agradable la estancia dentro de un aula tan calurosa durante una hora y media.

El día en cuestión, a uno de mis amigos le picaba la nariz, como es de esperar, se rascó y bueno allí apareció, en primera plana, en su dedo índice algo poco común y todos nos sorprendimos. Ahhhh, pero hubo alguien que se sintió ofendido al parecer y dijo, yo los tengo mejores y allá fue en su búsqueda. Lo pueden creer??? En un instante me vi convertida en jueza imparcial de una competencia bastante fuera lo que se considera deporte olímpico.

Bueno, sin mentirles, ese que se sintió inferior y fue a buscar algo más imponente, lo logró, sacó un «sable», aquello había que verlo. Creen que es sobre las dimensiones de eso, que normalmente sale de nuestras fosas nasales, de lo que voy a hablar? No, eso es solo el comienzo.

Terminada la competencia y definido el ganador absoluto, pues había que librarse de aquello pegajoso. Mi amigo lo intentó varias veces, pero al parecer todo fue en vano. Mientras más lo intentaba, más se le pegaba, incluso hasta en otras partes de su propio cuerpo. Yo aguantaba la risa, en plena clase una historia como esa, imagínense ustedes.

Que va, sabía que sucedería, en la última sacudida, el «moquito» salió disparado y fue a dar al lugar más insospechado. No se lo imaginan, claro que no. Pues nada, se fue a incrustar contra el codo de un alumno que se sentaba delante de nosotros. Inevitablemente estallamos en risas, risas que nos costó un extraordinario en esa asignatura, pues el profesor, ignorando de qué se trataba todo aquello, nos sentenció a un 2 en la prueba final.

Se terminó la clase y salimos del aula. El que llevaba la carga pesada, ni se daba cuenta de lo que sucedía, continuó su camino tranquilamente hacia su cuarto. Quién sabe el destino que pudo tener, ese que sacaron a pura fuerza de un hoyo calentito. Entre risas lo seguí con la mirada, hasta que por la lejanía dejó de estar visible.

Ese producto de la mucosa me costó un extraordinario en 4to año de mi carrera, pero sin dudas la cantidad de risas que provocó en ese entonces, y las sonrisas que produce hoy en día, no son nada comparables, con esa consecuencia estudiantil. Por eso amigos, siempre diré que la universidad es un campismo, creo que el mío fue el mejor de todos.

Por ahí nos pillamos

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Comments

  1. Jajajaja, Nubecilla, mi amiga si que has tenido historias para contar, jajaja, no te puedo explicar el ataque de risas que me ha entrado en la oficina al leer esta anecdota tuya jajajaja, madre mia, creo que si a mi me pasa eso en pleno turno de clase no sería capaz de aguantar la risa por tanto tiempo como tu, jajajaja
    Saludos y Besitos

  2. Prima, te acuerdas de cada cosa de los años especiales que compartimos…que clase memoria. Y no es por nada pero me parece que yo andaba cerca por ahi ese dia, ah y no soy el del bicho pegajoso en el codo. jajajajajajajajaj. besotes

    • jajajaja si mejor acláraselo a los lectores jajajaa, bueno que conste que tampoco fuiste quien ganó la competencia, sino tu padre postizo jajajjaa, por dios si el dueño del bicho se entera de esto le da algo jajaaa. Nada besos, y sí, mi memoria es fabulosa jajajjaa.

  3. Sobrina, no sabes cuanto me he reido al leer la historia y mientras la leia me parecia estar nuevamente en el aula, jajajajajajaja. Gracias por hacernos recordar los wenos tiempos k pasamos.

    • Por na tío, estoy guardando cada una de las cosas que escribo, quien sabe si un día haga un libro al respecto, la verdad anécdotas tengo miles, pues las cosas que vivimos en la universidad, no se viven en más ninguna parte jajaja. Besitos, y escribe más a menudo jodé!!!!!

  4. Sin mocos…. digo sin palabras.

  5. Pedro Guerra says:

    jajajaja, de madre la historia del moco ese, esas historia de estudiantes son fantasticas y cada vez que nos acordamos nos sacan una sonrisa.

    • jajaja ni que lo digas, creo que la mayoría de las anecdotas buenas de mi vida, fueron precisamente en la etapa de la universidad.

  6. SailorMoon says:

    jajaja me he reido un monton leyendo este articulo a la verdad q tienes muy buenas anecdotas.. yo creo q los mejores momentos de mi vida fueron en mi epoca de estudiante en el Lazaro Cardenas jajaj ahora q lo menciono jaja me acuerdo de varias travesuras… y tienes toda la razon ese tiempo es un campismo solo q no todos son capaces de verlo de esa manera. Gracias por compartir tus historias espero q aprobaras el extraordinario . kissssss

  7. El producto del desarrollo de un nuevo deporte olimpico se debe a que esos amigos tuyos en la mañana al despertar no se «soplan la nariz adecuadamente», y rezo porque no lo hagan las nuevas generaciones; eso siempre deja un marco de tiempo para que sucedan cosas extraordinarias que puede ser narradas en un blog y ser leidas desde el otro extremo de la isla…en cuanto al compañero que levanta cargas dudosas y semipesadas decirle que si no se fue en un buen baño…pues entonces no hay duda que la mucosidad extraida de las cuevas cartilagosas de tus amigos es un buen ejemplo de los nuevos pegamentos empleados en la universidad…saludos
    …y sigo leyendote…

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