Sálvese quien pueda!!

salvese

Es indiscutible que cuando nos vemos en situaciones riesgosas, pues nuestros instintos afloran tratan por todos los medios de ponernos a salvo. Por mucho que queramos a quien esté con nosotros en ese momento, nuestra naturaleza nos indica que tenemos que escapar cueste lo que cueste, somos capaces de hacer cualquier cosa con tal de salir de esa situación peligrosa. Cuando digo cualquier cosa, es cualquier cosa!!! Jamás pensé que reaccionaría yo de la manera que lo hice cuando me vi en una situación similar.

Resulta que un día estaba yo peinando a mi mamá, tranquilas mirábamos el atardecer a través de la persiana de la sala. De repente, ocurre un cortocircuito en el transformador que quedaba frente de la casa. Los chispotazos fueron tremendos y duraron unos cuantos segundos.

Como se podrán imaginar, nuestra reacción no se hizo esperar. Mi mamá se levantó de pronto para ir a desconectar el refrigerador, para evitar que se quemara, en caso de que el cortocircuito se extendiera hacia el interior de nuestras redes eléctricas. Qué hice yo? Yo andaba descalza, como casi siempre cuando tengo calor, mi reacción fue algo más drástica y dramática. No sé si es porque vi la situación más compleja de lo que realmente era, o porque mis nervios siempre están a flor de piel.

Mis manos estaban en el pelo de mi mamá, ella salió y yo no la solté, me agarré fuerte y levanté los pies del piso. No sé por qué razón pensé que como andaba descalza me cogería la corriente. Allá fue mi mamá, tratando de salir corriendo a la cocina conmigo a cuestas. Yo cabalgaba sobre ella, a duras penas podía enderezarse, pues todo el peso de mi cuerpo pendía de su cabeza, como cuasimodo logró llegar arrastrándose y desconectó el refrigerador.

Cuando el susto pasó, nos reímos muchísimo, rememorando la situación y lo graciosas que nos deberíamos ver las dos, ella a rastras por todo el pasillo de la casa, con el cuerpo inclinado hacia delante y la cabeza descolgada hacia tras, por causa de mi peso y yo con los pies levantados hacia el frente sosteniéndome de su pelo.

Pobre mami, casi le parto la columna, por suerte, no pasó de ser un susto, si llega a ser algo peor, no sé qué es lo que hubiera hecho. En fin, queda demostrado que las situaciones extremas, requieren medidas drásticas, lo que al parecer, mis medidas, son más extremas que las supuestas situaciones.

Por ahí nos pillamos.

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Comments

  1. Si me veo en esa situación pues lo primero que hago es «deshacerme» del peso que traigo arriba para escapar mejor jajajajaja.. no son fáciles las cosas que te pasan amiga! 😉

  2. jajajaaaa…buenos recuerdos, aunque no lo crean es cierto, yo supe de ello, solo que para que se crea mejor hay que aclarar que eras algo más chica y delgada, pero de todas formas, los acróbatas de circos nunca han ofrecido espectáculo parecido, ahí si hubo un sálvese quien pueda… jajjajajaa, aunque alguien hubiese quedado en una silla de ruedas, jajajaa…un beso

  3. yunierempi says:

    jjajajjajajajajajajajajajajajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajajajajajajajajajajajajaajajajajaajjajajaj y mas jajajajajajajjajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
    que cosa mas comica jejejejeje no paro de reirme muy bueno tu blog te piraste con esto jejejejejejejejeje. Acto de supervivencia

  4. Debo decir que de todas las anéctotas que he leído de ti esta es la qué más me ha impresionado. Yo he visto cosas locas, absurdas y cómicas, incluso una amistad mía dice que cada vez que le hago una anéctota mía y de mis amistades es un «abuso», pero usted tiene la corona, lo que te pasa DE VERDAD que no le pasa a nadie.

    De paso voy a aprovechar por aquí para felicitarte por el blog, me he leído tus artículos y están geniales.

    • Ja si, ya lo he dicho, lo que me sucede a mí no le pasa a nadie jaja, gracias por tan lindo comentario y bueno, espero que me sigas leyendo. Por ahí nos pillamos.

  5. contra nube jajajajajaja tas de madre jajajajaja

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