Cierto día en la Universidad, un profesor daba su habitual conferencia de lunes en la mañana. Como cada lunes, la disciplina se veía algo comprometida, pues después de un fin de semana, los estudiantes tienen muchas cosas que contar. Ese día al que me refiero, más que disciplina, lo que había en el aula de conferencias de 3er año de Ciencias de la Computación, era indisciplina.
El profesor, teniendo agotada su paciencia, comienza a llamar la atención a los estudiantes, bastante irritado. Se hubiera podido continuar con la clase con tranquilidad, si justo cuando toda el aula quedó en silencio, no se hubiera escuchando un gas (me refiero a ese que produce nuestro cuerpo).
El singular sonido resonó en toda el aula, inevitablemente todos miraron hacia el lugar del cual provenía ese ruidito, ese que provocó que se abrieran los ojos de muchos y se cerraran las narices a otros tantos, esperando una reacción explosiva del profesor. El dueño del gas lacrimógeno, viéndose víctima de tantas miradas solo atinó a decir: “qué!!?? se me fue!!”.
El aula estalló en risas, incluso el profesor que estaba rojo de la ira, en ese momento se puso violeta de tanto reírse (no es que estuviese cruzado con camaleón). Sí amigos, hay que tener cuidado con los silencios repentinos, te pueden jugar una mala pasada.
La clase como deben imaginar, malamente se pudo terminar, y por supuesto ese sonoro y oloroso instante, quedó guardado en la memoria de todos los que estábamos ahí presentes. Por suerte, yo no estaba tan cerca y solo se quedó tatuada en mi memoria el sonido y claro está, la cara colorada del dueño de ese gas que a toda un aula logró hacer carcajear.
Por ahí nos pillamos.







JAJAJAJAJAJAJAJA, la mia, quien fue el de viento sonoro y en que conferencia? JAJAJJAJA
ñooooooooooooooooooooooo no puedo creer que no te acuerdes de eso primo!!!!!!! fue en la de Carlos García!!!!! y seguro que horita el dueño del gas dice algo por aki jajajjajajajja, esta cerkita jajajajjajajajjajaja
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA sin comentarios JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
Bueno Ruper, apareció un «»Sin comentarios» jajajajaja, así que saca tus propias conclusiones jajajjajajjaa
jajajajaja que bueno esta eso jaja
Me recuerda algo que me paso en la casa de la FEU de la universidad de la habana…..yo tenia audifonos y no escuchaba bien el ruido atmosferico…y a ritmo de cancion me tire par de pedos y los que jugaban domino conmigo me miraron con cara de: »Joder ni disimulastes». es genial cuando el acto aleatorio de querer escabullir un pedo entre tanta contaminacion sonora es sorprendido por el silencio haciendo que el momento pase de soberbia agitada a algo escandalosamente divertido y despejante….
Otra genial anecdota.