Cae el cielo sobre la cabeza, desaparece el suelo bajo los pies. Suspendido en el aire, la mente se carga de incontables imágenes, un millón de nombres. La boca balbucea una frase entrecortada, un escalofrío recorre la espalda y desaparece la luz. Silencio… unas gotas se dejan escuchar, el eco resuena, el polvo asfixia, el dolor cala en lo profundo, no siente las piernas. En su pose disparatada intenta en vano moverse, el cuerpo no le responde. Un líquido cálido le recorre la frente y parte de la cara, sangra.
Está dañado todo excepto los nervios que mantienen el corazón agitado, por momentos siente que se le quiere salir del pecho. Puede escuchar que todavía se despeñan partes de concreto y se entrega a la suerte.
Ethan vivía en un pueblecito modesto, lejos de las grandes urbes, llevaba años esperando la oportunidad de su vida, como todos deseaba prosperar. Lo habían rechazado innumerables ocasiones, hasta que por fin sonó el teléfono. Aquel día, salió a celebrar con sus amigos la tentadora propuesta de trabajo, estaba eufórico y su imaginación era un volcán de creatividad. Trazó planes, se propuso objetivos, soñaba despierto y pensaba dormido con todas aquellas cosas que al fin podría realizar.
A los tres días de la llamada, se presentó en la oficina de recursos humanos de la Empresa de Diseño “Life”, como estaba pactado. A pesar de que no ocupó un cargo de renombre estaba feliz, el salario triplicaba lo que ganaba allá en el pueblucho donde había nacido, incluso por la connotación de sus responsabilidades le habían alquilado un departamento propiedad de la empresa.
Andaba alegre por los pasillos, orgulloso de lo que había logrado, ignoraba que había entrado a los predios de una fiera que lo devoraría. Los días pasaron, las 24 horas no le alcanzaban para terminar con el contenido de trabajo, poco a poco la presión y el estrés borraron su sonrisa.
Esa mañana el jefe lo había llamado a rendir cuentas, el agotamiento había afectado su rendimiento y por tanto perjudicaba a la Empresa. No lo despidió, le aplicó una medida administrativa que se la sintió en los huesos. Caminó hasta su oficina soltando maldiciones, las cuentas por pagar no esperan, recordó que a pesar del bajo salario, se sentía muy bien en su tierra, donde los amigos eran verdad. Recostó la frente en la cristalería del ventanal que da a la calle. Los autos parecían insectos en una colmena, se cuestionó muchas cosas sobre la vida que llevaba, entonces la tierra tembló.
Todo parece estar en calma, los últimos pensamientos le dibujan una sonrisa. ¡Está vivo! Deja de agitarse el pecho, la respiración se calma, cierra los ojos y espera. Solo una idea palpita en su cabeza: “Si Dios me permite vivir, lo haré en grande. Buscaré a mis amigos, visitaré más a menudo a mi madre, asistiré a los que me necesiten y disfrutaré de cada instante que se me regaló, esos momentos preciosos que por el dinero, dejé escapar”.
Se escuchan ruidos fuertes, el aire se torna fresco, una luz le ilumina el rostro y una voz grita:
“¡¡Aquí hay alguien!!”





Ufff Nube…Me encanto…Como siempre..Creo que a veces no “vemos” todo lo bueno que nos da la vida y siempre queremos mas y mas, somos humanos y cargamos ese peso sobre nuestros hombros, a veces de tanto avanzar regresamos a la salida…Atrapados en una vida que no es la que necesitamos y a veces terminamos dandonos cuenta demasiado tarde de esto…
Gracias Lezt por ese comentario tan lindo, es cierto muchas veces ponemos lo menos importante por delante.
Hola mi nubecilla traviesa, es un placer leer éste artículo que nos invita a reflexionar sobre nuestra filosofía de vida, espero que los demás amigos también la lean y se hagan conscientes del tema medular y de la forma en que lo explicas, me ha gustado mucho.
Una vez más te doy las gracias por hacernos comprender lo pobres que podemos llegar a ser cuando la abaricia nos ciega.
Gracias!!!!
Hace un rato no comentaba en tus escritos, pero los sigo leyendo!! No pude evitar comentar aqui pues de alguna forma me veo reflejado en el, he estado en esos zapatos ja, se lo que se siente, me recuerda los viejos tiempos en un antiguo trabajo..Pienso que lo importante es no perderse, no dejar de ser tu por nada ni por nadie, y en efecto, no olvidar que estamos vivos, que aqui hay alguien como dices, ni cambiar las cosas verdaderamente importantes por un poco de dinero..see you..
Sí varias personas sé que se identificarían con lo que escribí. Gracias por comentar.
Hola nube hacia bastante tiempo que no pasaba por tu blog, en la búsqueda de llenar un pequeño espacio para distraerme me ha resultado muy agradable encontrarme con uno de tus relatos, luego de leerlo comparaba un poco la sensación provocada por el último que había leído y está intacta, me gusta como escribes, que te vaya siempre bien en tus andares y agradecido por tu dedicación. Un saludo.
gracias, espero yo poder seguir escribiendo, aunque ahora el tiempo apremia, ojala y mi musa no se canse de esperar por mi.
Hey, thanks for the article post. Fantastic.
Por nada, voy a tener que aprender ingles jajajaja