Dos infantes juegan en un parque. Ian corre donde su mamá para que le permita ir con un nuevo amigo a la canal más alta, ella accede no sin antes advertirle que tenga cuidado. Claudia ve cómo se aleja su hijo mientras descansa a la sombra de un Laurel. Saca del bolso un libro para hojearlo un rato, nunca se debe perder de vista a un chico. Recorre el texto sin prestar mucha atención, entonces levanta la vista, un hombre se acerca a los niños, les habla y los niños sonríen.
Preocupada se incorpora, da unos pasos hacia delante y se paraliza, cree reconocer al extraño que conversa con su hijo… a penas lo puede creer, no puede ser que siga apareciéndose ese hombre en su vida como si fuera un fantasma. Se estremece, Ian, está conversando con su padre. Dudativa, retrocede un poco, de a golpe retornan recuerdos…
…Había un bullicio enorme, pasaban las 11 de la noche y apenas se podía caminar en la multitud que se aglomeró en la discoteca más popular del momento. Había quedado con Beatriz, la buscó entre la gente pero el ajetreo de los que bailaban, junto a los que iban y venían de la barra, le impidieron poder identificar a su amiga. Sacó el celular para localizarla, daba timbre pero no contestó:
- De seguro le quitó el vibrador, con este escándalo no lo va a oír – dijo en voz alta convencida de que nadie la escucharía.
- A lo mejor está ocupada.
El susurro le llegó desde la espalda, se volteó sorprendida ante tanto atrevimiento. Es verdad que hay gente que se mete en lo que no le importa – pensó. Ante sus ojos un señor atractivo, de porte sencillo desbordaba galantería, su estado iracundo se esfumó y devolvió una sonrisa cortés.
- ¿Deseas beber algo?
- No, busco a una amiga.- dijo y volvió la mirada a los demás.
- Como te dije, a lo mejor está ocupada.
- No lo creo, nunca me ha dejado plantada.
- ¿Y tú?
- ¿Y yo qué? – respondió sin prestar atención.
- ¿Alguna vez has hecho desaires?
- No, no me gusta hacer quedar mal a las personas, si es lo que preguntas.
- Podría ser hoy tu primera vez – dijo mientras dejaba ver una fila de perfectos dientes.
Claudia lo miró, estaba consciente de que todo ese galanteo, no pasaba de una seducción barata para llevarla a la cama, lo sabía bien, sin embargo le gustaba esa voz cautivadora, realmente era irresistible.
- No lo creo – contestó con desdén y continuó buscando a Beatriz.
- Hoy no, mañana… – hizo una pausa para beber- quién sabe.
Unos rizos rubios se destacaron a lo lejos. Beatriz apareció en el momento justo. Se alejó de allí. Pasó la noche entre tragos y descargas con los amigos, a tratos la mirada se cruzaba con los ojos punzantes de aquel hombre que tranquilo bebía cerca de la barra.
Luego de tanto bailar llegó a la casa. Liberó sus pies adoloridos, se despojó de la ropa que la aprisionaba y se dejó caer sobre la cama. ¿Quién era ese hombre? Nunca lo había visto, evidentemente andaba de paso por la ciudad, en toda la noche nadie lo saludó. Iluso, creía que iba a caer en su jueguito, ya estoy crecidita para eso – pensó Claudia y recordó las pocas palabras que cruzaron – Hoy no, mañana… quien sabe – repitió sonriente – Creído – añadió antes de cerrar los ojos.
A la noche siguiente Beatriz la tuvo que convencer para salir otra vez. Claudia estaba muy cansada, además no tenía ánimos, en ese centro nocturno no se podía ni bailar a gusto, cuando más emocionado estabas, o te daban un codazo o un pisotón. A la hora acordada estaban allí, la discoteca, como nunca, tuvieron que cerrar las puertas antes de tiempo porque no cabía nadie más. La música ensordecía, para comunicarse había que gritar prácticamente. Claudia bailaba despreocupada y Beatriz movía sus rizos de un lado a otro. Ya era bastante tarde, entonces alguien se acerca.
- ¿Podría ser hoy tu primera vez? – se dejó escuchar otra vez desde la espalda.
- ¿Mi primera vez en qué? – dijo y se volteó.
- No es necesaria la agresividad, solo quisiera bailar contigo, bajo las luces, por primera vez.
- Entonces sería tu primera vez y no la mía.
- También, aunque tú nunca has bailado conmigo, así que sería “nuestra primera vez”.
El juego de palabras hizo sonreír a Claudia, que no le quedó más remedio que asentir con la cabeza. Bailaron esa melodía y la que siguió y la otra y la otra… Entre pieza y pieza musical, Ernesto comentó que llegó a la ciudad por una oferta de trabajo, trabajo que ocupaba todo su tiempo, tanto así que casi no salía a divertirse. Claudia le habló del sueño de entrar en la universidad, que al fin lo había conseguido, se sentía realizada… La plática continuó en las afueras de la discoteca y terminó con un beso en el portal de la casa de la joven.
Lo que parecía una noche de travesuras, en pocos días se convirtió en algo más, Ernesto pasó a ser el hombre con quien se casaría Claudia al terminar la universidad. Beatriz estaba súper feliz por su amiga, a fin de cuentas, no todos los días se encuentran hombres galantes y atentos como Ernesto.
Septiembre estaba a las puertas, mes en que la educación superior le abriría las puertas a Claudia, agosto moría… ella también, Ernesto simplemente, desapareció. Nadie lo conocía en su trabajo, ni en la casa donde dijo estar alquilado, se esfumó como si fuera un fantasma y la mentira, la mentira la abofeteó fuerte en la cara…
Respira profundo, trata de encontrar ecuanimidad donde no está disponible, aquel hombre no es Ernesto, el hombre que le desbarató todos sus sueños, sino Raúl, el abuelo del nuevo amigo de Ian.
- ¡Ian!¡Vamos amor que se hace tarde! – lo llama desde lejos
- ¡Voy mamá!
Y el niño regresa, sin saber que había jugado con su sobrino y con su papá.






Por primera vez entro a este blog y he encontrado lo que se necesita y es humor y buenos articulos este por ejemplo.
Muy interesante el articulo, he buscado la primera parte y no la encuentro, es una vivencia o pura fantasia, si es una vivencia muy fuerte y si no, Ud. es buena escritora
Gracias, es una fantasía que se me ocurrió a partir de una vivencia jaja, asi que tiene de todo un poquito, la primera parte se llama así mismo “ironías del destino”, ponlo en el buscador.
amigo te digo una cosita eso mismo que te paso me paso a mi cuando ella me recomendo este blog uff aqui esta lo que buscabas esta bien pensado y cuando alguien como nube tiene las manos detras de todo esto se hace mejor jeje
hola amiga… tus historias, siempre cargadas de ese encanto que nos convierte, poco a poco(o de a golpes,quizas) en adictos a ella… felicitaciones
Oh gracias, me están poniendo el techo bastante alto!!!
¿Sabes que es lo mejor -o lo peor, según se mire- que tiene tu historia? Que podría ser perfectamente real. La vida ha visto más Ernestos y más Lauras de las que deberían existir. Aunque sigo pensando, ahora luego de saber el inicio, que ella debió ser franca con si hijo y decirle la verdad, que quedara por el padre la negación o la aceptación, pero su madre debió ser franca con su hijo. Una vez más nos llevas de la mano por una historia que se deja leer sola Nube,y que nos plantea situaciones de la vida que, indudablemente, nos hace reflexionar. Gracias!!
Pd: Me has dado una idea para un escrito, pero no se si sería considerado plagio si tomo de base este escrito tuyo ¿Tu que crees?
Gracias Shere, tu sabes que soy fan a ti y a como escribes, el que tomes un relato mío como inspiración es un HONOR !! JAJA YA te lo dije por interno los otros días, la retroalimentación se vale, gracias por comentar y por ser la causante de mis segundas partes jijijiij
Hola, necesito la continuidad de esa historia… jajajaa… un beso
te me estas poniendo exigente como @Shere jajaja besos
O_O
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O_O
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me caigo y me kedo un ratico en el piso depues de leer ese escrito, algún día te busco para hacerte un libro
hacerme??? jajjajajaa sera para que seas mi fotografo editor jajaja gracias yomis