Me levanto apresurada para no perder al autobús que me lleva hacia mi nuevo trabajo, ese que me ha permitido, volver a sentir. A pesar de lo cansada y soñolienta que pudiera estar, no me permito perder un instante de los viajes mar adentro que realizo cada mañana. El pedraplén a Cayo Santa María, joya de la ingeniería de nuestro país, es un camino de 50km que no me molesta recorrer.
Regreso al paraíso
“He de volver” – dije aquel día cuando subí al autobús mientras tiré la última mirada al entorno. Pronuncié esas palabras como quien lanza una promesa preñada de esperanzas, sabía que nunca podría encontrar un paraje semejante, Topes de Collantes se convirtió en mi paraíso. Día tras día fantaseé con el reencuentro, con disfrutar los fabulosos paisajes y el clima característico de las alturas de nuestro país. Pasaron 12 años y mi sueño se volvió realidad.
Un olor, un recuerdo
Andaba por la avenida, entonces percibí un olor a hierba fresca, volteé la mirada y vi cómo un encargado de jardinería podaba el césped de su centro de trabajo. De inmediato viajé en el tiempo, al Escambray, a mi adolescencia. ¡Cuántas sensaciones buenas experimenté! Se me dibujó en el rostro una sonrisa, mientras continuaba dejando huellas sobre el polvo de la calle.
Un gran susto
Backstreet Boys in my life
Corría el año 1998, recuerdo que mis amigas me decían que eran fanáticas a un grupo de jóvenes que cantaban súper. Yo ignoraba de qué se trataba toda aquella locura y ese fanatismo, la verdad las veía muy alteradas cada vez que se tocaba el tema ¨Backstreet Boys¨. Medio atravesada como siempre fui o escéptica, no me dejé llevar por la ola de comentarios, hasta que vi una foto de los 5 integrantes del grupo. Sin dudas su atractivo me llamó la atención, sin embargo aún no había escuchado su música, así que no podía dar ninguna opinión al respecto.
De aquí a ahí
No es primera vez que me sucede, he tenido la oportunidad de decir esa frase en varias ocasiones, como casi siempre, el contexto es indiscutible, un encuentro cercano con alguna que otra personalidad. Aahhh, la dije cuando me di cruce con David Blanco, con Leonis Torres, con Israel Rojas (con este me tuve que controlar por motivos que si me han leído antes, evidentemente conocen), con Arnaldo Rodríguez, con Cándido Fabré, Nasiri Lugo, los KolaLoca… Todos ellos, en pleno concierto, soy de las que le gusta estar “pegaita a la tarima” como dice Yumurí. No vayan a creer que solo han sido cantantes o músicos con los que he sentido esa sensación, de esos “aquí a ahí” he tenido muchos más.
Los aguaceros de la UCLV
No sé qué tiene la universidad central que cuando llueve, lo hace con ganas. Algunos lo atribuyen al micro clima que ahí radica, otros porque sencillamente si hace mucho calor más tarde llueve. Supe que hasta hubo quien fue testigo de algún que otro tornado. Sí, se extrema el clima por esos contornos, si va a hacer frío las temperaturas bajan los 14 grados, si quiere el calor venir de visita, sientes como si el cerebro te hirviera en la cavidad craneana. El período de seca no se queda rezagado, todo se tiñe de amarillo. Entonces, si de agua caída del cielo se trata, como en todo lo demás, no hay como los aguaceros universitarios.






Comentarios recientes