Desde pequeña me han gustado los animales, como parte importante de eso a lo que todos llamamos naturaleza. Por problemas de salud (alergia), mis padres me mantuvieron alejada de ellos mientras pudieron, el amor que siento por los animales, terminó por hacerme llevar a la casa cuanto perrito o gatico me encontraba botado en las calles. En nuestro país, como en el resto del mundo, las mascotas más comunes son esas, los perros y los gatos, por tanto la comparación entre ellos se hace constantemente, a uno lo catalogan como leal y al otro de traicionero.
Historias hay muchas sobre la lealtad del perro, de cómo ha acompañado al hombre en disímiles aventuras y de su audacia y entrega para con su dueño. Todas, o la mayoría, son ciertas, la verdad que se le congela a uno el corazón cuando oye, lee o ve esas anécdotas, algunas veces interesantes y otras muy tristes. Sin embargo, del gato se habla poco y cuando se hace, gran parte de los comentarios son muy negativos.
Mi primera mascota fue una gatica de tres colores de la raza angora (peludita y cabezona, para quien no entienda mucho de gatos) desde entonces, no ha existido mucho tiempo en mi casa, sin que transite por ella, como un miembro más de la familia, un animalito de esos que también se le conoce como felino. Por eso, tengo razones suficientes para decir, que lo que se conoce sobre los gatos (como mascota) es muy poco, todo gracias a la mala reputación que le han otorgado.
Como solo es cuestión de criar fama y si quieres no te acuestes, los gatos han sido rechazados la mayoría de las veces que un niño se aparece con uno en su casa. Los argumentos son muchos: que son traicioneros, que se van de la casa, que son ladrones, mal agradecidos… Entonces, yo me pregunto, cómo van a demostrar los gatos cómo es que son, si no se les da una oportunidad?
Si se va a tener a un gato como mascota, lo primero que hay que darle es amor, como mismo se le da a cualquier otro ser vivo que se desea adoptar para que nos haga compañía. Si solo lo tenemos ahí, para que se coma los ratones y otros vectores, no va a ser un gato que se deje tocar. Según he leído, si se le da suficiente afecto antes de las 8 semanas de nacido, los felinos pueden llegar a ser muy cariñosos.
Testigo he sido, pues uno de los tantos gatos que he tenido, cada vez que me le acercaba y me ponía cara a cara con él, me daba una caricia con su cabeza, así como mismo han visto ustedes que hacen los felinos en los dibujos animados. Le decía, a ver dame un «tope tope» y ahí venía él y me daba con su frente en la mía, lo que terminaba en una caricia con el resto de su cuerpo.
A las mascotas, como a los hijos hay que educarlas. Si desde pequeños se les enseña, que hay cosas con las que no se juega, lugares en los que no se puede subir, que tiene que esperar a tu hora para comer, tengan por seguro que cuando crezcan, no lo harán y se comportarán como se les ha enseñado. Experiencia personal también, tuve un gato que esperaba sin maullar, echado en el pasillo de la cocina hasta que todo el mundo terminara de comer, para entonces levantarse y reclamar lo que creía su derecho: la comida. Un gato bien alimentado, no tiene por qué robar, igual he visto perros subirse como locos encima de una meseta, así que no creo que la disciplina sea cuestión de especie.
Quien haya leído algo sobre gatos, sabe que en sus pestañas y bigotes tiene ciertos sensores, los que le permite saber muchas cosas de su entorno, por ejemplo si cabe por un agujero determinado, etc. Lo que significa que son muy sensibles al tacto. Los felinos o gatos en particular cierran los ojos para comer, por el simple hecho de que sus pestañas y bigotes están rozando la comida, tóquese una pestaña y mire a ver si su ojo no se cierra o parpadea aunque usted trate de no hacerlo. Entonces, no creo que cierren los ojos por malagradecidos, si vamos a darles rasgos humanos, pensemos mejor que los cierran por el placer que sienten al comer.
Sí, soy defensora de los felinos, considero que no existen mejores mascotas que ellos. Son muy limpios, mantienen la casa libre de vectores, nos hacen reír con sus ocurrencias, o cuando se ponen a cazar cualquier objeto que esté en movimiento, incluso a nosotros mismos. Son cariñosos, en el caso de las del género femenino, excelentes madres, las que cazan para sus hijos sin ellas probar un bocado. Admiro su sutileza, su inteligencia, su agilidad, su independencia, su altanería, y de cierta forma, me identifico con ellos.
Cualquier mascota si se le educa bien, si se le da amor, alimento y tratamiento médico en caso de requerirlo, puede llegar a ser la mejor mascota del mundo, no importa la raza, o la especie que se elija. Por eso, si me preguntaran algún día, mi criterio sobre los gatos y tuviera que catalogarlos de traicioneros o cariñosos, me quedaría con la segunda opción, porque los felinos, como las personas, dan lo que se les ha enseñado a dar y son como los han enseñado a ser.
Por ahí nos pillamos







Amo también a los gatos y realmente es así como dices, solo es alimentarlos, educarlos y darles cariño, el gato roba por hambre, hasta el ser humano lo ha hecho, cuando no ha visto otra opción, a un gato al igual que un perro, puede acudir ante el llamado del nombre que le has dado, es solo llamarlo por él siempre que se le va a alimentar y se verá como se va identificando con ese sonido, pero tambien es uidizo ante la voz de la persona que solo lo regaña, es capaz de reconocer hasta sus pasos, recuerdo un gatico que tuvimos en casa, bueno después se volvió gatote, su nombre RUDY, con un pelaje abundante, felpudo, blanco y amarillo, al cual desde pequeño le pusimos alrededor del cuello una cadenita dorada con un cascabel, todos en la cuadra lo querían. Son cariñosos y bellos, pero desgracidamente en una casa no podemos tener más de uno, aunque se nos parta el corazón, excepto que se tengan las condiciones para ello.
Conozco a una amiga, que tiene una guardería en su casa, no hay gato que se le escape de las calles jaja, tambien conozco a otra que es igualita pero con los perros, al paso que va seguro que llega a 20 jajjajaa. Al final solo temenos que amar a los animales, porque ellos también son seres vivos que merecen atención y cariño.
Besitos
Yo también adoro los gatos Nubecilla, y por desgracia para mi también soy alérgica por lo que mi mamá no quiere que los tenga, pero los perros si los tengo y también soy alérgica a ellos, por lo que hace tiempo llegue a la conclusión de que no quiere gatos porque no le gustan, porque según ella son todo lo que dices en tu relato…. Pero la vida me demostró en miles de ocasiones que los gatos son súper cariñosos y que lo único que ellos necesitan es saber que los quieres junto a ti y te darán muchísimo cariño, hace unos años tuve un gato al que le puse Tom, el era más de mi abuela que mio y pude presenciar que llego a comportarse como un «perro» detrás de ella, si ella se sentaba el se acostaba a su lado, si se levantaba el iba detrás de ella a donde quiera que fuera y fue el gato más cariñoso que ha pasado por mi casa….
Ahora tengo un gatico negro, con una manchita blanca en el pecho que al que le puse Neko, que significa gato en japonés, pues Neko además de ser muy travieso y juguetón, está en la edad de que juega con todo lo que se mueve, corretea solo por ahí haciéndole frente hasta a su propia sombra, lo que me resulta muy divertido, incluso cuando se acerca algun perro a la casa, se eriza todo marcando su territorio, es curioso ver como algunos canes se espantan ante esa pequeña bola de pelos, particularmente considero que los mejores tablazos de animales, son en los que intervienen los gatos.
A Neko lo acostumbramos a que saliera al patio a hacer sus «necesidades básicas», a lo que él suma jugar durante un buen rato con las plantas y dormir a su sombra disfrutando de la brisa que a veces corre, la verdad se ve hermoso interactuando con la naturaleza. Cuando regresa si de casualidad la puerta de la cocina o la calle está cerrada, maulla incansablemente hasta que se le abre la puerta, entonces entra a la casa con un alocado correr, el que sé que se convertirá en un altanero andar al transcurrir de los meses.
Gracias por comentar ami y compartir con nosotros tus experiencias con los felinos, aunque no hayan sido muchas.
Por ahí nos pillamos.
Bueno, en cuanto pueda leo el artículo completo, de momento diré que, más que gustarme de mascotas, yo los admiro. La gente dice que son traicioneros, y el problema no es ese; científicamente está demostrado que lo que pasa con los gatos es que conservan un 50% de naturaleza salvaje. Eso unido a sus habilidades únicas es lo que hace que sean despreciados muchas veces. Y lo que las personas desprecian es lo que yo admiro: ellos no dejan de ser ellos pase lo que pase; y gracias a eso sobreviven.
Si se fijan, los gatos que se encuentran muertos en las calles rara vez son por atropellamiento, sino por asesinato. Sus posibilidades de supervivencia supera con creces a la de los perros; que, si se analiza, tanta fidelidad y cariño que ofrecen, y muchas veces, por viejos, enfermos o causas más ínfimas, son abandonados a su suerte; sufren porque crean profundos lazos y vínculos con los humanos.
Sin embargo, los gatos, creen o no los vínculos, siempre llevan un modo de vida independiente; que les permite, en caso de ser abandonados, o de abandonar ellos su hogar (que es lo más probable) sobrevivir sin problemas.
He visto muchísimos canes en las calles; muriendo de hambre, desnutrición o enfermos; ahora díganme: ¿Cuántos gatos han visto en la misma situación? Al menos yo no recuerdo haber visto ninguno, porque apenas si se dejan ver.
Por eso, digan lo que digan VIVAN LOS NEKOS (gatos en japonés)!
nube muy interesante , pero por desgracia no se que le tengo yo a los gatos que se me tiran arriba , aqui en mi empresa cuando voy almorzar veo una gata pero siempre se le tira a las personas arriba para arañarla creo que sienten tambien que estan ocupando su lugar, el otro dia mi director daba una reunion con la del sindicato y esa gata se le subio arriba a arrrañarla pasamos un buen susto, pero bueno me mantengo al margen de eso , y felicitos a los que les gustan, pero yo me quedo con mi perro llamado perdulario jajaja es tan bello, besis
Nubecilla, Alfie por acá, ya reaparecí, buajajjaaj, pos te cuento k mi cat es negro con algunas manchas blancas situadas estratégicamente como para haberse ganado el nombre… BATMAN!!!, jajajaja, lo k está medio loco, ni idea por k. Saludos Nubecita, y por fa cambia el color del fondo k no veo las letraaaas toy ciegooooooo
Alfie gracias por comentar y por regresar, pero por dios si los colores que hay son los más amigables para la lectura, creo que deberías ir al oftalmólogo jaja besos
Nubeeeee!!!!! dónde está mi mensajeeee???
heeeeee?
jajaja alfie tu mensaje está ahi, no puedo creer que no lo veas jajajajja, besos
Interesante (aunque halla descubierto el artículo años después). A mí me gustan las mascotas en general, pero no puedo tenerlos porque vivo en un edificio y aparte el pobre animal estaría solo todo el día, creo que eso sería maltrato. No obstante mis hermanos tienen perros y gatos por igual, soy mas de perros, pero sin embargo la que más me gusta es mini (así se llama la gata de una de mis cuñadas), es creidaaaa. Ella sabe que es importante para la familia y se lo cree!!!!. cuando me permite que la acaricie, me da pequeñas mordiditas creo de placer o rectificando el por donde no debe ir mi mano. Una ves se nos perdió porque alguien del barrio la botó (como es buena cazadora le comió un pajarito de la jaula), como sea, hicimos fiesta cuando apareció solita una semana después. Novedoso para mí el dato de que cierran los ojos al comer por su pelos sensoriales. Buen artículo.
jajaja los gatos son así, no te has fijado en la personalidad de Garfield?? jajaja Gracias por comentar.