Sí, se acaba septiembre y como de costumbre, octubre se pinta para ser el mes en el que a los ciclones les da por hacer fiestas en nuestra cercanía, a veces hasta llegan a sonar la fanfarria sobre esta isla que se baña en las aguas del mar Caribe y cuyas palmeras se despeinan con los vientos alisios que recorren el Atlántico.
Desde que andaba por allá, por las inmediaciones del Océano que cuyo nombre proviene de una ciudad mitológica, me pareció sospechoso. Esa onda tropical, estaba muy bien organizada, aun cuando no tuviera un centro de bajas presiones que hiciera girar sus vientos, pero tenía un paquete de nubes desarrolladísimas, solo era cuestión de que cruzara el arco de las Antillas Menores, y en efecto pasó de onda tropical, a tormenta tropical en muy poco tiempo.
La trayectoria de Matthew preocupa a los meteorólogos y no es para menos ya tiene 100 km/h en la velocidad de sus vientos, con rachas superiores, lo que falta para que se convierta en huracán son solo 17 km/h y aún no está transitando en el mar Caribe occidental, donde la temperatura en la superficie del mar, es mucho más cálida.
Los modelos de la trayectoria apuntan a que cruzará por debajo de Puerto Rico, de La Española pero, y luego qué? es temprano para predecir algo más allá de las 72 horas, el mapa de probabilidades es muy amplio, en la meteorología influyen muchas variables.
A mi modo de interpretar la situación y con lo poco que sé de esta materia, considero que Matthew se hará sentir en nuestra tierra ya sea cruzando por los mares al sur o haciendo la famosa «recurva» para luego atravesar el país de lado a lado por la zona central, como dije octubre se acerca y en ese mes, de la misma manera que en noviembre, la atmósfera es muy inestable en nuestra zona geográfica, pudiera pasar cualquier cosa.
Por eso, para fraseando al spot de la Defensa Civil, hay que estar preparados y alertas, tenemos que tener bien puestos los ojos sobre ese ciclón que desde que andaba por las inmediaciones del Atlántico, daba indicios de ser una verdadera amenaza.
Por ahí nos pillamos.






Mira, no vuelvo a ver más a Rubiera en el TV mejor te leo a ti, eres más exacta.
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa no hay que exagerar si todo lo que sé se lo debo a rubiera y a su universidad para todos, además da unos partes del tiempo magistrales, ya quisiera haber estudiado meteorología pero no pudo ser.
Cada vez que pasa un ciclón por nuestro país lo que deja atrás es mucho, desde desastres reales hasta otros exagerados, pero la verdad es que el pueblo se la siente.
En otras ocasiones el fenómeno ha girado, esquivándonos. Esperemos que esta vez haga lo mismo y ni nos roce, que no estamos para hambruna ni derrumbes.
Siento que eso no sucederá, creo que Matthew tiene toda la intención del mundo en acabar con el oriente o con el centro del país, es un hecho mimi, la baguada lo empuja hacia arriba y el anticiclón del norte si no se mueve, lo traerá hacia el centro del país y si lo hace será demasiado tarde para el oriente cubano.